El pueblo sabe muchas cosas, como por ejemplo, que por el chico no hay guagua, que Salas tiene el medio pene y que los peos se sabanean. Pero lo que no sabe es que el argentino Marcelo Bielsa es fascista. Revisemos su historia.
Empezando por la apariencia, Marcelo Bielsa es un tipo conservador. Lo podemos notar en sus pantalones usados como sostenes y sus cortes de pelo ho rri bles.
Su carrera como futbolista terminó a los 25 años, para comenzar a ser lo que es ahora, un entrenador fascista y llegar a gobernar fascistamente a Chile. Bielsa censuró a la prensa, se peló -nazi-, marginó a Arturo Vidal por pobre y cuando Jean Beausejour juega le dice “negro” y Jean, como buen esclavo, le responde “dígame, patroncito”.
Y los resultados saltaron hoy a la vista, derrotó a dos países que pregonan el socialismo, a Bolivia del Evo “Manuel Toledo-Campos” Morales y a Venezuela del Huguito “trauco” Chávez Frías. Y no sólo eso, como cachó que en Chile estaba quedando la zorra con la aprobación de la LGE, con el apoyo de grandes hombres como Iván Moreira, tuvo un rendimiento descollante, para que la gente saliera a celebrar en lugar de dejar la zorra -al menos para los medios-.
Pero qué más da, Bielsa va cuarto tras haber derrotado a las potencias marxistas y celebra la victoria del fascismo con jugadores de su misma línea de pensamiento, como Luis Mena y Alex VonShuettler.
En la toma del campus Juan Gómez Millas, el comandante Ilich y el subcomandante Chicha, de FUR ETA, realizaron un experimento que consistía en situar al Negro Salas en el segundo piso del ICEI, para luego desenrrollar su miembro por las escaleras del edificio e intentar llegar al baño.