
Los cabros del ICEI estarán de acuerdo que este segundo round en los pasillos del instituto ha sido una paja, pero no por la toma de ramos o por los horarios intercambiables, sino que por un hecho que se está volviendo terrible común en la U, la de meter políticas privatizantes y casi empresariales. Fascismo!.
Como si tanto guardia, sapo e investigadores privados no fuera un poquito mucho, al Olimpo del ICEI se le ocurrió, sin preguntarle a nadie, la ¿buena idea? de instalar en las puertas de las salas que contienen algún tipo de artefacto tecnológico, como computadores, data, pendrive, walkman un mecanismo de seguridad, con los cuales se controlará la abertura de las salas (no del negro) como también quién entrará y quién no. Sin TUCH no hay mano al parecer, así que los cabros que dejen la tarjetita donde la tía Marta para jugar ping-pong no podrán estudiar.
Creemos que al manejar estas políticas, se esta dejando de lado muchas volás mas importantes. El muchacho del ICEI, no anda con miedo, bueno ahora con los guardias andamos paqueados nomás. Entonces las “medidas” no están nica pensadas en las necesidades de la comunidad, de los muchachos, del pueblo.
En vez de andar pensando en que nos pueden robar las cafeteras, ¿no sería mejor tratar de que hayan cafeteras para la mayor cantidad de alumnos, no sería mejor tener mas libros para los muchachos estudiosos (y resúmenes para lo no tanto), o por último asegurar confort para todos los días?
Al final, las platas de todos se gasta para satisfacer la paranoia de ese Olimpo que solo piensa en “cuidar” lo malito ya existente y no en mejorar.
El pueblo sabe muchas cosas, como por ejemplo, que por el chico no hay guagua, que Salas tiene el medio pene y que los peos se sabanean. Pero lo que no sabe es que el argentino Marcelo Bielsa es fascista. Revisemos su historia.