Yo creo que cuando mi papá y mi mamá decidieron reproducirse, fallaron en un detalle: yo debía ser xy y no xx.
Producto de esto nací con vagina, ovarios, ovulos y toda esa chet femenina.
De chica me angustiaba un poco tanto mujerío a mi alrededor. Es que juntarse con puras niñas es asumir el pelambre cotidiano, eso de subir a la palestra del copuchenteo a la primera que se pare para ir al baño. Ese cuchicheo maricón que te afecta cuando se te ocurre variar la rutina y juntarte con otra amiga… O el llanto de sacar en cara, de exigir, de mentir, de confabular, de ser mina y tonta y hueca y feminista. Aghh… basura capitalista.
Me cargan las minas que se anulan entre ellas el espíritu salvaje de ser más
aventurera, esas que dicen que juntarse con los hombres es ser “manipuladora” o “lacha”. Esas que dicen que tirarse en un montoncito es ser “ahombrá”, las que no se suben a los árboles porque se manchan la ropa, la que no juegan a la pelota o al so porque es de poco señorita.
Las reprimidas, las discursivas, las “soy mujer y lucho por mis derechos”, las que acusan a los hombres de atacarlas, las que acusan al mundo de ser machista. Las minas, las que juran que manejan bien sólo porque los hombres dicen que manejan mal, las que quieren pagar la cuenta en un restorant sólo por tener vayaina, las fifí que les encanta el color rosado y también la de color rosado.
Las dependientes, las fomeques, las pavas, las arribistas, las ovariales, las bachelet, las igualdad, las femicidas.
Por eso siempre me he juntado con cabros, por algo practico. Los hombres son simples, sencillos, relajados, alegres. Si algo les molesta lo dicen de frente, si hay un problema se soluciona altiro. Son amigos siempre y para siempre. Y sobre todo, tienen ese humor tan ácido, negro, especial, directo e irónico que las niñas no entienden…Así es que, durante mi vida, “los cabros” han variado de liceo a colegio y de colegio a la U.
Es una mierdi cuando te llega la regla, me aburren los dolores de ovarios, lo único bueno de eso es el poder de tener un hijo.
Lo único bueno de ser mujer es ser mujer en un grupo de hombres.
Lo único bueno de ser mujer es que me encantan los hombres.
Si hubiese nacido hombre sería gay.
VIVA FUR ETA. Dominada por niños que se tapan las lágrimas del despecho del amor, detrás de las capuchas de ser un macho alfa sensiblón.
Por Pallöma G. V.